Decorar la pared con cuadros sobre repisas

Decorar la pared con cuadros sobre repisas

Los cuadros es siempre lo último que ponemos en nuestras casas, y muchas veces está directamente relacionado con la pereza de tener que colgarlos. Y una vez que lo hacemos se quedan en esa pared hasta el día que decidamos pintar la casa o mudarnos.

La idea de colocarlos en baldas es de hace unos pocos años, y sinceramente es todo un acierto! 😉
# Ventajas:

Colocar nuestros cuadros sobre baldas tiene muchas ventajas, la más importante es que aunque tengamos varios cuadros y marcos, sólo tenemos que hacer un par de agujeros para fijar las baldas. Una vez las tengamos colocadas, sólo tenemos que poner sobre ellas lo que queramos, nuestros cuadros, fotografías, las letras que tan de moda están ahora…

Al no tener que hacer agujeros por cada cuadro, podemos cambiar la distribución siempre que queramos, haciendo que nuestro salón cambie y se renueve cada vez que queramos.

Hace unos meses fui a un curso de Feng Shui y no puedo estar más de acuerdo con lo que dijeron. Es importante cambiar los espacios en los que vivimos, obviamente no podemos cambiar los muebles cada temporada, pero si los pequeños objetos de decoración.

Por ello las baldas son perfectas, ya que nos permiten mover, quitar, poner lo que queramos… sin miedo a tener agujeros por toda la pared! 😉

Son neutras, por lo que las podemos combinar con casi cualquier estilo decorativo.

Podemos utilizar tantas como queramos, todo dependerá de la altura de los cuadros que queramos poner.
# Momento Inspiración: Aquí os dejo varias imágenes para que os sirvan de inspiración.

Decorar la pared con cuadros sobre baldas
Decorar la pared con cuadros sobre baldas

Decorar la pared con cuadros sobre baldas

Decorar la pared con cuadros sobre baldas

Decorar la pared con cuadros sobre baldas

Decorar la pared con cuadros sobre baldas

Te gusto la idea, coméntanos.

 

¿Qué tipo de lámpara escoger para cada área de la casa?

¿Qué tipo de lámpara escoger para cada área de la casa?

No basta elegir una lámpara que sea estéticamente óptima, además, deberá ser funcional. Belleza, elegancia y funcionalidad tendrán que ir de la mano.

En la recámara

Lo primero es definir qué actividades realizarás en cada espacio. Si es una recámara donde además de dormir lees tus libros favoritos, las lámparas laterales o adosadas a los extremos de la cabecera serán la mejor opción. Si realizas otras actividades como trabajar en la computadora, labores de costura o alguna manualidad que requiera mayor iluminación, no debe faltar una lámpara central, sobre todo, esas que tienen un regulador de intensidad.

Si cuentas con poco espacio es preferible que optes por lámparas pequeñas de mesa, podrás jugar con las formas y colores para que destaquen en el espacio. En cambio, si tienes suficiente lugar puedes elegir lámparas altas de pie, verás como estilizarán el lugar dando una sensación de elegancia, pero procura que no sean muy llamativas para que no sea lo único que destaque.

Tipos de lámparas y su uso

Si lo que buscas es luz general, lo mejor son las lámparas con pantallas dirigibles, ya que podrás orientarla hacia donde la necesites. Es importante no abusar de los halógenos, ya que la iluminación puede resultar muy fría.

Si en cambio hablamos de lámparas de mesa, éstas crean un ambiente cálido y acogedor. En este aspecto no debes olvidar la importancia de las pantallas, que influyen mucho en la tonalidad de la luz. Por ejemplo: metales y vidrios aportan luz blanca, mientras que fibras naturales aportan tonos amarillentos o rojizos a la iluminación.

Si lo que estás buscando es una lámpara de lectura, lo mejor será que optes por un modelo de pie con una buena altura (lo recomendable es que cuenten con metro o metro y medio de alto), pero que además se pueda orientar, proporcionando la luz necesaria para la actividad.

Cuando lo que quieres es una lámpara para la sala, lo primero es garantizar una buena iluminación. Si el techo es alto, puedes darte el lujo de colocar un candil de varias luces que proporcione una mayor iluminación y que su estilo sea de acuerdo a la decoración. Si el techo no es alto, lo mejor es que te inclines por las lámparas tipo plafón, son bastante útiles. Sólo debes elegir la que mejor vaya con tu estilo y deje pasar la cantidad de luz que requieres.

Otra opción para los techos bajos son las lámparas múltiples de rieles, mismas que se tornan multifacéticas porque además de correr sobre el riel, también tienen movimiento que permite dirigir la luz hacia una zona deseada, por ejemplo hacia tu sillón favorito o si deseas proyectar la luz sobre una escultura o cuadro para realzar su belleza.

Las lámparas ocultas en el remate de los techos con plafón falso, las cuales dan una deliciosa luz indirecta que no molesta la vista y genera una penumbra agradable, son muy recomendables para la sala o recibidor.

Para la cocina

Aquí debes mezclar confort y funcionalidad más que en ningún otro sitio. Para iluminar los puntos estratégicos de la cocina usa una lámpara específica para cocina con la que la luz se dirija a esos puntos importantes como son la encimera o el fregadero. Las lámparas de riel vuelven a ser una buena opción.

En el estudio

Si estás pensando en una lámpara para tu estudio-biblioteca, es necesario pensar en una lámpara de techo y varias de mesa que garanticen la lectura en cada espacio. Existen estilos clásicos de lámparas de mesa en latón que resultan prácticas porque su tamaño permite movilizarlas de acuerdo a las necesidades.

Otro punto importante es considerar el tipo de foco a utilizar. Actualmente existe una gran diversidad de colores que pueden dar efectos especiales, tonos color de rosa, amarillos o verdes pastel que favorezcan el matiz de los tapices y paredes de tus espacios. Asimismo, existen los denominados “luz de día”, que son atractivos porque ahorran energía.

Las lámparas pueden transformar cualquier espacio de tu casa. Analiza tus necesidades y decide bien para que no te arrepientas en el futuro.